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Un vaso de café

Es curioso como puede influir alguien en nuestras vidas, como una persona puede hacer que puedas volar sin alas o explotar sin que quede nada de tu antiguo tu. Se suele llamar amor, pero una palabra es solo eso, una palabra, no creo que podamos describir ese sentimiento con cuatro simples letras.
Ahora mismo estoy tomando un café y esperando a que las palabras se escriban solas, solo puedo escribir sobre esto, y pensar en todas las jodidas locuras que he hecho, y las que están por venir.
Ceder parte de nuestra existencia y confianza sin saber que pasara cuando nos lancemos al vacío, puede que ese alguien este esperando para salvarnos de la caída. Una lucha mano a mano llena de ilusiones que pueden quebrarse en cualquier momento. Esa tímida sonrisa cuando ves el mensajito a cualquier hora del día, todos sabeís de lo que hablo porque me jugaría mi existencia a que ahora mismo piensas en ese alguien que te hace sacar lo mejor de ti en todo momento, da igual que lo conocieras hace días, meses o años, ya forma parte de ti y lo hará hasta el final.
Claramente no todos lo vivimos igual, unos luchan desde un principio dándolo todo, otros se dejan llevar y dejan que el tiempo hable por ellos y algunos simplemente han sufrido tanto que ya no tienen ganas de luchar por nadie.
Esa alegría diaria que se junta con la agonía de si el sentimiento es mutuo, si no se quedara en el olvido y todo sera un mal sueño que no querías que acabase, porque lo mas bonito de este mundo también tiene su lado oscuro.
El café se esta acabando, una pena. Me hace pensar que mi historia algún día también, pero me gustaría creer que mis alas siempre estarán abiertas.

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